EolicCat rechaza una moratoria a las energías renovables en Cataluña y pide al Gobierno «decisión y valentía» en la implantación de la transición energética

EolicCat ha expresado su preocupación por si la materialización de los acuerdos de investidura derivan en una moratoria encubierta en la implantación de renovables en Cataluña. Esto supondría dejar sin efecto el esfuerzo que han llevado a cabo Departamentos del Gobierno, ayuntamientos y el sector eólico para recuperar una década perdida y alcanzar los objetivos de transición energética de la Unión Europea, el Parlamento de Cataluña y el mismo Gobierno.

El acuerdo no hace referencia alguna a los objetivos intermedios de 2030 y emplaza directamente a los de 2050, denotando, o una falta de voluntad, o la conciencia de la imposibilidad de alcanzarlos por parte de los partidos firmantes. Este gravísimo hecho apuntaría a que el Gobierno renuncia a los objetivos de soberanía energética de Cataluña, más teniendo presente que el Estado sí está cumpliendo, con creces, los objetivos comprometidos.

EolicCat ha recibido muestras de inquietud por parte de algunos miembros, que han manifestado estudiar renunciar a la tramitación de proyectos a través de la Generalitat, incrementando la capacidad de los proyectos a más de 50 MW y tramitándolos a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Estos dos hechos suponen que, si se pone en marcha una moratoria o se endurecen más los criterios de implantación de renovables en Cataluña, el grueso de la transición energética se hará de acuerdo a los criterios y objetivos del Estado, limitando la capacidad de decidir del Gobierno de la Generalitat respecto al autoconsumo y los pequeños proyectos.

Por otra parte, EolicCat considera que el Decreto Ley 16/2019, en su redacción y aplicación actual, es la norma más estricta y garantista del Estado. La acción de la ponencia de las Energías Renovables de Cataluña añade un filtro previo a la tramitación y evalúa cada una de las propuestas de acuerdo a los impactos medioambientales y paisajísticos en la actividad agraria y el patrimonio cultural. Esta actuación, de tipo técnico e individualizada por cada proyecto, no puede ampararse en decisiones discrecionales ni criterios subjetivos, ni mucho menos políticos.

En EolicCat, y desde la discrepancia por el rigor en muchas de las decisiones tomadas, se considera que los miembros de la ponencia han cumplido con su función garantista y de compromiso con el territorio y el país, demostrando la voluntad de avanzar en la transición energética en Cataluña. Solicitar la incorporación de representantes del municipalismo implica una carencia de confianza por parte de los partidos firmantes en los criterios y la actuación de los funcionarios que han participado en la ponencia y, en segundo lugar, supone introducir criterios de evaluación subjetivos. Este hecho es más grave si se tiene presente que, ambos partidos, compartían responsabilidades de gobierno y, por tanto, del funcionamiento y la actuación de dicha ponencia.

Cabe recordar que la actuación de la ponencia está siendo muy restrictiva y que, en términos de potencia, sólo han superado el filtro previo, sin condicionantes, el 36% de los MW eólicos y el 5% de los MW fotovoltaicos.

Se da la paradoja de que, además, los partidos firmantes constatan la necesidad de informar y comunicar a la ciudadanía y dar soporte técnico y jurídico a los municipios en los procesos de implantación de las energías renovables en Cataluña, cuando ésta ha sido una responsabilidad de sí mismos y de sus responsabilidades de Gobierno. Es necesario exigir que, esta vez, sí garanticen e impulsen un debate documentado con datos objetivos, que permita tomar decisiones y asumir sus consecuencias.

EolicCat, por su parte, se ofrece para ayudar en la aplicación de las medidas propuestas en el acuerdo, de forma que no suponga un freno a la transición energética. Desde el sector, y como expertos y conocedores de la dificultad en la implantación de energías renovables en el país, favorecemos su progreso y contribuimos a la lucha contra la emergencia climática, aprovechando, así, todas las oportunidades económicas, sociales y medioambientales que se deriven de llevar a cabo dicha transición.