La tramitación rápida de permisos para las renovables: cuestión de seguridad energética

El papel de las Administraciones Públicas es esencial a la hora de tramitar, tanto en tiempo como en forma, las instalaciones de renovables. Europa ha avisado: para cumplir con el objetivo del 45% de renovables en 2030 se requiere de un aceleramiento urgente en el ritmo de instalaciones. Explicado con datos, en Europa, durante 2021, se instalaron 11 GW, siendo el objetivo anual de 32 GW/año. Pero, ¿qué tiene esto que ver con la seguridad energética y la descarbonización?

Las energías renovables son el núcleo de la seguridad energética de un país. La generación de energía en el propio territorio es clave en la toma de las decisiones políticas pertinentes: cómo se distribuye, a qué precio, cómo ser más competitivos, cómo aplicar medidas de retorno social, cómo luchar contra la pobreza energética. Sin seguridad energética, la soberanía del territorio peligra. Y, por ende, la dependencia de recursos externos también se agrava.

Por ello, no sólo es importante acelerar los procesos para cumplir los objetivos climáticos, sinó también para hacer posible la recuperación económica y garantizar la seguridad energética. Por otro lado, según se explica desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE), «una tramitación administrativa sin un ritmo adecuado tiene un efecto directo en la cadena de suministro de la eólica existente, ya que condiciona el ritmo de encargos a las fábricas por parte de los promotores».

El caso de Cataluña: un problema que no cesa

El incremento de la capacidad de generación renovable en Cataluña en 2021 ha sido ínfimo, con un elevado grado de dependencia de la generación nuclear. La falta de renovables ha dado lugar a un aumento del 255% de las importaciones de electricidad respecto al año anterior. Y, según el Observatorio de Energías Renovables de Cataluña, para hacer frente a las infraestructuras de generación eléctrica habrá que invertir entre 51.000 y 57.000 millones de euros. ¿Será esto posible sin una aceleración en los procedimientos de tramitación? ¿Y sin el concurso de la participación pública y privada? ¿Y sin la construcción, en el caso de la eólica, de grandes parques? La respuesta es ‘no’.

Es cierto que la reforma del Decreto-Ley 24/2021 ha supuesto un aumento en las instalaciones de autoconsumo. Sin embargo, esto no nos permite hablar de una transición energética efectiva. Por si fuera poco, la nueva normativa no ha acelerado, en ningún momento, la tramitación de parques eólicos y fotovoltaicos de más de 5 GW. Dicho con otras palabras, la Administración no se ha dotado de los recursos necesarios para evaluar, tramitar los proyectos de renovables y solucionar el colapso administrativo que el territorio catalán arrastra desde hace años.

Y, ¿qué se pide desde el Observatorio de Energías Renovables de Cataluña?

  • Simplificar urgentemente todos los procedimientos. La simplificación es la forma más efectiva de aceleramiento.
  • Apostar por la colaboración público-privada trabajando con organizaciones, profesionales, entidades o empresas con capacidad certificadora para evaluar los proyectos de forma eficiente.
  • Generalizar el mecanismo de declaración responsable para la mayor parte de proyectos.
  • Poner plazos breves y claros a los procedimientos administrativos y resolver estos plazos con el silencio positivo.