El potencial de la eólica marina: 50.000 puestos de trabajo en España y Portugal hasta 2030

50.000 empleos y 5.000 millones de euros de facturación anual en 2030. Son las estimaciones del nuevo estudio de EIT InnoEnergy, encargado a la consultora independiente Enzen, sobre el potencial y ventajas competitivas de la Península Ibérica para convertirse en un hub clave en el actual contexto de auge de la energía eólica marina flotante.

Bajo el título “Iberia as a hub for technology development and industrial leadership in the field of floating wind offshore energy”, el estudio ofrece estimaciones del impacto socioeconómico que tendría el desarrollo de esta industria en España y Portugal en las próximas dos décadas. Según las predicciones de los expertos internacionales del sector de la energía, el sector podría llegar a crear hasta 50.000 puestos de trabajo altamente cualificados, directos (60%) e indirectos (40%). Además, se generaría un volumen de negocio de hasta 5.000 millones de euros de facturación anual en 2030, con más de un tercio de los ingresos provenientes de la exportación. En el escenario más ambicioso proyectado por el estudio, la península podría llegar a disponer de 3GW de potencia instalada en 2030 y 22 GW 2050.

Se estima que en la próxima década se producirá el ascenso global de la eólica marina flotante, una tecnología de enorme potencial que generará importantes oportunidades y ventajas competitivas a aquellos que se posicionen bien en el nuevo mercado. Hasta ahora, las regiones más importantes para el desarrollo de la eólica marina flotante han sido Europa, Norteamérica y Asia (China, Japón y Corea). Sin embargo, el estudio de EIT InnoEnergy apunta al potencial específico de la Península Ibérica, aún sin explotar. En la nota de prensa difundida, Mikel Lasa, CEO de EIT InnoEnergy Iberia, dinamizadora de proyectos de innovación con colaboración público-privada, defiende que en un momento tan delicado como el actual, la apuesta por la reconversión industrial, y en especial para este sector, puede ser un balón de oxígeno que impulse la recuperación y la resiliencia de la economía a largo plazo.

En esta apuesta, juegan un papel clave las ventajas competitivas de España y Portugal, las cuales se identifican en el informe, y que no resultan fácilmente replicables en otras zonas. Una de las principales fortalezas de la región es la posibilidad de desarrollar un mercado interno en una primera etapa. Especialmente en los territorios insulares se pueden poner a prueba tecnologías y modelos de negocio para construir los cimientos de una industria ibérica competitiva en mercados exteriores. Por otra parte, la región cuenta con las infraestructuras portuarias, astilleros y capacidad fabril imprescindibles para un desarrollo del sector relativamente rápido. Además, su localización geográfica facilita el acceso tanto a los mercados europeos como los de la costa este americana. Finalmente, el estudio también considera de gran valor las capacidades industriales desarrolladas durante las últimas décadas, y el talento acumulado en el sector de la energía eólica terrestre, la construcción naval y los sistemas eléctricos, así como el hecho de que se dispone de tecnología propia y emprendedores con proyectos reconocidos internacionalmente.