La eólica podría garantizar el empleo de hasta 30.000 personas en el Estado, y más

Inversiones de más de 1.000 millones de euros y 30.000 puestos de trabajo. Estas son las principales estimaciones que la Asociación Empresarial Eólica (AEE) deriva de la última subasta de energías renovables celebrada a finales de enero. A través de un comunicado, la institución ha celebrado los 998 megavatios (MW) eólicos adjudicados, pero también ha exigido una mayor capacidad en la próxima subasta con el fin de «aprovechar al máximo» el potencial de la industria eólica. Tanto para avanzar hacia los objetivos de reducción de emisiones contaminantes, como para impulsar la reindustrialización y la recuperación económica provocada por la pandemia del Covid-19.

Según la AEE, la alta participación de la eólica en la subasta es una prueba del compromiso del sector en contribuir al cumplimiento de los objetivos establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), así como de la existencia de una «bolsa de proyectos maduros suficientemente grande que pueda cubrir estos objetivos en los próximos años». La asociación ha recordado también que en la actualidad la eólica cuenta con el 100% de la cadena de valor ubicada dentro del Estado, donde es la primera tecnóloga por potencia instalada.

La AEE entiende que una de las principales funciones de la subasta debe ser «ayudar a equilibrar, dirigir y controlar» en qué medida y en qué ritmo contribuye cada tecnología de generación eléctrica a los objetivos del PNIEC. En este sentido, destaca la importancia de dimensionar las cuotas mínimas por tecnología, y de establecer un calendario de puesta en funcionamiento de los proyectos que respeten estas cuotas.

El sector eólico está en condiciones de asumir anualmente «cuotas más amplias que la actual». La asociación recuerda que La Patronal afirma que para poder contribuir con todo su potencial en la recuperación económica post-Covid, el avance de la eólica debería estar en torno a los 2.200 MW anuales, una cifra muy por encima los 1.000 MW de cuota de la actual subasta. Únicamente así, aseguran desde la AEE, se podrán alcanzar los 50.333 MW eólicos instalados para el 2030 de una manera ordenada y estable que evite tensiones en la cadena de suministro. Aumentar esta cuota, además, es clave para evitar que en el futuro se vuelva a producir el incremento repentino de los precios de la electricidad que sufrimos en la segunda semana de enero. Actualmente, la eólica es la única tecnología renovable capaz de generar más potencia durante las horas cruciales de consumo eléctrico en invierno.

Así pues, es fundamental que en el futuro las subastas se diseñen de manera que «permitan aprovechar al máximo las características de cada tecnología» y su potencial para contribuir a la reindustrialización del territorio y a la recuperación económica, tan necesaria después de la derrota social de la pandemia.

Sin embargo, a pesar de reconocer que las subastas son una herramienta que puede ayudar a promover la transición energética hacia un modelo renovable, La Patronal ha declarado que solo con subastas no se podrán alcanzar los objetivos del PNIEC. Es fundamental trabajar también para promover otros mecanismos importantes para hacer avanzar la generación renovable y la descarbonización de la economía, como los PPAS u otros esquemas de financiación.