El doble de Capacidad y 450.000 empleos: el futuro post-Covid en de la eólica europea

La fuerza para encarar la recuperación post-Covidien la tenemos en casa. Según el informe «Energía eólica y recuperación económica en Europa: Como la energía eólica pondrá las comunidades en el centro de la recuperación europea», publicado recientemente por la asociación europea WindEurope, cada nuevo aerogenerador instalado en el continente tiene la capacidad de generar hasta 10 millones de euros en actividades económicas diversas. Teniendo en cuenta que cinco de los diez principales fabricantes de aerogeneradores del mundo están en Europa y que estos representan el 42% del mercado global, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la eólica es una industria clave para salir de la crisis social y económica provocada por la pandemia del coronavirus.

Actualmente, y siempre según los datos de WindEurope, en Europa el sector eólico emplea a unas 300.000 personas y aporta 37.000 millones de euros al PIB europeo cada año. Y estas cifras podrían crecer exponencialmente en los próximos años. Según los cálculos de WindEurope, la energía eólica podría llegar a representar hasta el 30% del consumo de electricidad en Europa, frente al 15% actual, y contribuir 50.000 millones de euros al PIB europeo. En otras palabras, hacia el 2030 Europa podría contar con más del doble de la capacidad eólica actual y ofrecer un 50% más de puestos de trabajo, lo que sumaría un total de 450.000 trabajos.

Esto, claro, contando con que los diferentes gobiernos de los países miembro implementen correctamente sus respectivos Planes Nacionales de Energía y Clima (PNEC). Esta es una de las preocupaciones expresadas en el informe. En declaraciones recogidas en la nota de prensa distribuida por la asociación, Giles Dickson, CEO de WindEurope, advierte que «si no los implementan correctamente y si no simplifican los sistemas de permisos para nuevos parques eólicos, entonces perderemos puestos de trabajo». Y añade: «la eólica aporta ingresos a las zonas rurales, muchos ayuntamientos de Europa obtienen más del 10% de su presupuesto de los parques eólicos locales».

En la «recuperación verde» que nos debe ayudar a salir de la crisis creada por la pandemia de la Covid-19, la eólica es un sector clave que no sólo ha demostrado madurez y capacidad para reducir emisiones y crear puestos de trabajo estables, sino que este último año ha puesto a prueba su resiliencia de forma satisfactoria. El crecimiento económico que ha de venir es renovable, sostenible y limpio. Nuestros pulmones, y el planeta, nos lo agradecerán.