Cuenta atrás para la eólica para encarar la COP26 en Glasgow

Manos con el mapa del mundo dibujado.

«¿Viento, colaboras?» Es el slogan de la nueva campaña de la industria eólica para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2021 (COP26) que se celebrará en Glasgow en noviembre. Con esta pregunta, el sector anima a los gobiernos, empresas y ciudadanía de todo el mundo a pasar a la acción y apostar por la energía eólica, la fuente de energía renovable con mayor potencial de descarbonización y, por tanto, pieza clave para conseguir los objetivos climáticos. Con el objetivo de atraer apoyos e inversiones se ha construido la Coalición Mundial de Energía Eólica (GWEC), con el soporte de las principales asociaciones y empresas del sector, entre ellas WindEurope.

La eólica está llamada a representar un papel clave en la lucha por la reducción de las emisiones y la minimización del impacto de las actividades humanas en el medio ambiente. Asimismo, como advierten distintos informes, el mundo no está instalando energía eólica al ritmo que se considera necesario para conseguir una reducción significativa de las emisiones de carbono en los próximos años. Según los datos más recientes de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) y la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA), para llegar a las emisiones netas cero en el 2050 habría que instalar un volumen de energía eólica entre tres y cuatro veces mayor que el de 2020, año en que se instaló una potencia récord de 93 GW.

La eólica no solo es la fuente de energía renovable con mayor potencial de descarbonización. Es también un sector capaz de generar importantes beneficios socioeconómicos y ofrecer vías de reindustrialización que faciliten la salida de la crisis que ha provocado la pandemia del Covid-19. Según un estudio de IRENA, el sector de las energías renovables podría generar hasta 6 millones de puestos de trabajo en todo el mundo en los próximos años. En el sector eólico, unas 48.000 personas tendrán que estar capacitadas para hacer frente a la demanda de servicios entre el 2021 y el 2025. Impulsar la recuperación verde significa reactivar la economía construyendo modelos más resilientes y sostenibles para el futuro de la economía, de la sociedad y del planeta.

El desarrollo de las tecnologías de generación de energía, a partir del recurso inagotable que es el viento, ha sido exponencial en las últimas décadas y la eólica ya es una fuente de energía fundamental en muchos países. El crecimiento de las instalaciones, tanto terrestres como marinas, ha demostrado que la eólica es una tecnología madura, limpia y competitiva, capaz de ser una fuerza motriz clave en el camino hacia la reducción de emisiones. Actualmente, hay 750 GW de capacidad eólica instalada en el mundo, la cual se estima que contribuye a evitar 1.100 millones de toneladas de emisiones de carbono mundiales, una cifra que equivale a las emisiones anuales de toda América del Sur.

O hacemos o deshacemos. Con el cambio climático pisándonos los talones, nos encontramos ante una encrucijada que deja un corto margen para actitudes poco ambiciosas.