Blade lifter: un método revolucionario para el transporte de palas eólicas

Fuente: EDP Renewables.

Transportar las palas de los aerogeneradores a su ubicación final nunca ha sido una tarea sencilla. Hay de diferentes medidas: las más grandes acostumbran a sobrepasar los 70 metros de longitud y algunas ya superan los 100 metros y las 30 toneladas de peso. Si a esto añadimos el rotor, que es la pieza que las conecta al eje principal, nos enfrentamos a unas dimensiones considerables. Y si encima el acceso es a través de una carretera de montaña, estrecha y con curvas cerradas, la cosa se complica todavía más.

Es por eso que el método ‘Blade lifter’ supone un antes y un después en el transporte de las palas eólicas. Tecnología e innovación se unen para el transporte de palas con una inclinación modificable de hasta 60°, reduciendo el ángulo de giro según las necesidades del itinerario. Pero, ¿cuándo empezó esta revolución?

 

Fuente: EDP Renewables.

Fuente: EDP Renewables.

Una técnica pionera en Europa

El ‘Blade lifter’ se utilizó por primera vez en 2019 en Europa, en concreto en el parque eólico de Carondio (Asturias). La empresa pionera fue EDP Renewables, la cual transportó, por una zona de accesibilidad limitada, dos palas de 40 metros de longitud (cada una de 6,8 toneladas métricas de peso).

Transportando cada pala en un tráiler de 10 ejes, el ‘Blade lifter’ cuenta con una plataforma articulada. Esta gira 360° sobre su propio eje y se inclina hasta colocar la pala verticalmente, en un ángulo de 60°. Esta movilidad permite que pueda circular por carreteras tortuosas y hace que ya no sea necesario construir pistas adicionales, hecho que no solo reduce costes, sino que también se traduce en un beneficio paisajístico.

Y es que el ‘Blade lifter’ no solo es un método revolucionario por su facilidad en la movilidad, sino también porque supone un menor impacto ambiental: reducción en las necesidades de obra civil y optimización de costes respecto a otros transportes utilizados.

Desde entonces, otros proyectos han optado por esta técnica tan efectiva como eficiente. Es el caso de Capital Energy con Siemens Gamesa, transportando palas de hasta 65 metros cuadrados en el parque eólico de Buseco (Asturias), a principios del año 2022. Sin ningún tipo de duda, Asturias ha acontecido una zona geográfica clave para el desarrollo de la eólica.

Un salto internacional

Ahora es Iberdrola quien ha decidido recurrir a este mismo método para la construcción del parque eólico de Askio, en Grecia. Askio III, que suministrará electricidad en más de 54.000 hogares, se localizará en lo alto de una montaña bastante escarpada y con unas condiciones meteorológicas a menudo adversas. Con palas de 70 metros, el ‘Blade lifter’ se perfila como la opción más adecuada y rápida, puesto que la instalación tiene que estar terminada antes de las primeras nevadas. El grupo Iberdrola está construyendo en Grecia, además del parque eólico Askio III, el de Mikronoros, de 33,6 MW y situado en Rodopi.

Aunque este transporte ya se utiliza en el mercado, continúa causando impacto y sorpresa en los equipos; y es que este traslado atípico de las palas todavía se ve como una revolución. Pero una revolución que ya ha demostrado su viabilidad, su eficiencia y sus beneficios en términos económicos y medioambientales. ¡Que todas las revoluciones fueran así!