Energia eòlica i solar

Velando por el sector energético internacional

El año 1974, después de la crisis del petróleo del 73, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) crea la Agencia Internacional de la Energía (AIE o IEA en inglés) con el objetivo inicial de coordinar las medidas necesarias para asegurar el abastecimiento de petróleo, sobre todo en situaciones de emergencia como la que se acababa de vivir. Si bien esto sigue siendo un aspecto clave de su tarea, la AIE se ha situado en el corazón del diálogo mundial sobre la energía, convirtiéndose en la principal fuente de información estadística y analítica sobre el mercado internacional del petróleo y otros sectores energéticos.

A pesar de haber surgido de la OCDE –solo miembros de este organismo la integran-, la agencia actúa como una organización autónoma en el papel de asesor político para los 29 países que forman parte y para terceros como China, India o Rusia. En definitiva, la AIE busca coordinar sus políticas energéticas, asegurando una mejora en la fiabilidad, la accesibilidad y la sostenibilidad de la energía.

Centra su tarea en los cuatro aspectos principales de los que considera una política energética solida: la seguridad energética, el desarrollo económico, la conciencia o protección ambiental y el compromiso internacional. Por tanto, sus funciones se focalizan, esencialmente, en políticas destinadas a mitigar los efectos del cambio climático, la reforma del mercado energético, la colaboración tecnológica internacional y en hacer que su área de influencia llegue alrededor del mundo.

Se compone de un Consejo Directivo de funcionarios enviados por los Estados Miembros que se reúnen periódicamente y de una Secretaría permanente integrada por expertos en temas energéticos y estadistas que trabajan bajo la batuta de un director ejecutivo. El equipo lleva a cabo un amplio programa de investigación, recopilación de datos y difusión de publicaciones –destacar el World Energy Outlook– e informes de seguimiento de las políticas energéticas de los países que forman parte.

A pesar de su tarea prominentemente consultora, la AIE ha intervenido en los mercados en tres ocasiones para garantizar el abastecimiento de petróleo: durante la Guerra del Golfo del 91, a raíz de los desperfectos ocasionados por el huracán Katrina y durante la invasión de la OTAN a Libia en 2011 (más información sobre los protocolos de emergencia y actuaciones).

Las energías renovables en la AIE

La agencia tiene un papel destacado en la promoción de fuentes de energía alternativas, incluidas las renovables. En cuanto a la energía eólica, dispone de un grupo de trabajo específico fundado en 1977, el IEA Wind, que funciona como una red de investigadores y expertos en políticas centradas en la promoción del viento como fuente principal de energía.

Sirve básicamente para intercambiar información sobre la planificación y la ejecución de proyectos nacionales eólicos a gran escala y para llevar a cabo el desarrollo colectivo de proyectos de I+D+i. El trabajo de estos expertos se concentra, fundamentalmente, en el intercambio de nuevas tecnologías y mejores prácticas. En la página web consta la información publicada según el tipo de tarea o por la actividad de sus miembros (podéis consultar la situación de España), así como diferentes informes anuales o de investigación a largo plazo.

El grupo está formado por 25 actores distintos: 20 países miembros –Italia y Noruega tienen dos partes contratantes-, la Comisión Europea, la Asociación China de Energía Eólica (CWEA, siglas en inglés) y la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA, siglas en inglés). Recientemente, el grupo de eólica de la AIE ha designado al español Ignacio Martí, director de I+D+i de Catapult, una empresa inglesa que trabaja en el sector offshore, como nuevo presidente de su comité ejecutivo.