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Un nuevo mundo de renovables: cambios geopolíticos y más energía para todos

¿Cuáles son las implicaciones geopolíticas de la transición hacia un mundo de renovables? esta es la pregunta que trata de responder el nuevo informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), el primer análisis de las consecuencias geopolíticas de la transición energética. La Comisión Mundial sobre la Geopolítica de la Transformación Energética ha comparado el impacto geopolítico y socioeconómico del rápido crecimiento de las renovables en aquellos que provocaron la sustitución de la biomasa para los combustibles fósiles hace dos siglos.

Si tenemos en cuenta el papel central de la energía en el desarrollo humano, el ascenso de las renovables significa nuevas oportunidades de conseguir el anhelado acceso universal a la energía, de impulsar la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico sostenible, de mejorar la seguridad hídrica y alimentaria, y de incrementar la resiliencia climática y la equidad alrededor del planeta.

¿Energía para todos?

Bajo el título Un nuevo mundo, el estudio asegura que la transición energética creará nuevas relaciones y alianzas entre países, así como nuevos líderes energéticos y un grupo de actores de la energía más diverso. También cambiará, siempre según el informe de IRENA, la manera de gobernar. Las fuentes de energía renovables están relativamente disponibles a la mayor parte de territorios, una característica que las diferencia significativamente de los combustibles fósiles. A medida que el petróleo pierde peso en la economía, determinadas zonas geográficas también perderán importancia estratégica, y cada vez veremos menos conflictos generados por el acceso al petróleo y al gas.

Estas condiciones de abundancia dibujan un panorama de mayor independencia y seguridad energética para la mayor parte de los estados. Aún así, a medida que los países decidan sus políticas energéticas renovables e integren sus redes eléctricas con las de los territorios vecinos, surgirán nuevas interdependencias y patrones comerciales.

¿Quién gana? ¿Quién pierde?

En las próximas décadas, las apuestas políticas para las renovables marcaran las posiciones de los estados en la nueva era energética. Las grandes inversiones en tecnologías relacionadas con la fuentes de energía limpia de China, por ejemplo, han supuesto una mejora de la posición geoestratégica del gigante asiático. Por otro lado, los grandes exportadores de petróleo, que han contado con una gran influencia en el último siglo, deberán adaptar sus economías para no perder poder.

Adnan Z. Amin, director general de IRENA, ha asegurado que “esta transformación también puede atenuar los retos sociales, económicos y medioambientales que a veces cuentan entre las causas fundamentales de conflictos y escenarios de inestabilidad geopolítica”. Amin ha destacado también que “los beneficios superaran los retos” en este nuevo mundo de renovables, y ha recordado que para que eso sea así “es imprescindible que los líderes y responsables de las políticas se anticipasen a estos cambios y sean capaces de gestionar y dirigir el nuevo entorno geopolítico”.