Parc eòlic marí

Navantia en Alemania de la mano de Iberdrola

La semana pasada Iberdrola adjudicaba un contrato a Navantia para fabricar y suministrar los componentes de su primer parque eólico marino en Alemania, el Wikinger. El acuerdo, valorado en 160 millones de euros, supone la entrada de la naviera española en un mercado estratégico de futuro prometedor como es la eólica marina, y podría abrirle la puerta a próximos proyectos que la eléctrica pretende desarrollar en Europa. Así pues, Navantia construirá en los astilleros de Fene (A Coruña) 29 estructuras de anclaje tipo jacket que servirán para soportar algunos de los aerogeneradores de la instalación. Cumpliendo los plazos previstos, estas estructuras deberían empezar a colocarse en el mar a lo largo del primer trimestre de 2016. Los astilleros de Puerto Real, por otro lado, construirán e instalarán la plataforma de la subestación marina del parque eólico. El plazo de ejecución de esta tarea se extendería hasta la primavera de 2016.

Iberdrola y Areva, acuerdo previsto

En un segundo comunicado esta semana, Iberdrola anunciaba que la empresa Areva sería la encargada de equipar el mismo parque eólico marino con 70 aerogeneradores modelo M5000-135 de 5 MW de potencia unitaria y rotor de 135 metros de diámetro.

El contrato, próximo a los 620 millones de euros, incluye el suministro, la instalación, la puesta en servicio y el mantenimiento de las instalaciones durante cinco años, prorrogables a cinco más. La fabricación de los aerogeneradores se realizará en las plantas alemanas de Areva en las ciudades de Bremenhaven y Stade.

Iberdrola cumple, de este modo, el acuerdo firmado en 2012, que designaba a la compañía francesa suministradora preferente del proyecto Wikinger.

Wikinger, una realidad

Después de inaugurar el pasado mes de octubre el West of Duddon Sands en Reino Unido, la eléctrica española ya ve más cerca la consecución de su segundo parque eólico marino, el primero de la compañía en Alemania. Bañado por las aguas del Mar Báltico, el emplazamiento cubrirá un área de 34 km2 situado a 75 kilómetros de distancia de la costa, en aguas de entre 37 y 43 metros de profundidad.

La puesta en marcha del servicio, que ha supuesto una inversión de cerca de 1.400 millones de euros, producirá suficiente energía para cubrir las necesidades de más de 350.000 hogares alemanes, evitando, así, la emisión en la atmósfera de casi 600.000 de toneladas de CO2 anuales. Además, propiciará la creación de más de 100 puestos de trabajo directos e indirectos.