Illa Eficient Eixample

Manzanas Eficientes, nuevos modelos de ciudades sostenibles

A principios de año, el departamento de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat y el Grupo Habitat Futura, con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona y otras entidades públicas y privadas, escogían una manzana del Eixample, situada entre las calles Diputació, Viladomat, Calàbria y la Gran Via, y que incluye 27 edificios donde conviven más de 700 personas, para convertirla en una Manzana Eficiente.

Para asumir el gran reto de futuro de las ciudades –ser más eficientes energéticamente y colaborar de esta manera para conseguir los objetivos climáticos fijados para el 2020-, los impulsores de este plan piloto vieron en él un modo de estimular los proyectos de rehabilitación sostenible en la ciudad condal: convertir a la ciudadanía en protagonista activa del proceso de cambio de su vivienda.

Así, a través de un concurso de ideas del que resultaron 14 proyectos finalistas, han sido los mismos vecinos los encargados de escoger las propuestas ganadoras: dos diseños presentados que conformaran una única solución integral. No ha sido nada fácil, ya que los proyectos no solo debían resolver todos los aspectos técnicos, sino que debían incluir un plan financiero para convencer a los vecinos, que tendrían que hacer frente al 50% del coste –la otra mitad estaría subvencionada con las ayudas públicas a la rehabilitación-.

Proyecto innovador y ambicioso

La Manzana Eficiente prevé la construcción de una anilla verde con jardines y huertos urbanos que una todas las cubiertas de los edificios y la pavimentación de algunas zonas con materiales fotocatalíticos, que limpian el aire de partículas y de contaminantes perjudiciales para la salud, así como la implementación del concepto de fachada inteligente, capaz de recuperar el calor y con diferentes sensores de calidad de aire, temperatura y luminosidad.

Para el autoconsumo de electricidad, se propone un sistema fotovoltaico y de mini turbinas eólicas que cubrirá el 46% de la demanda eléctrica. Además, la cobertura final de consumo sobre la base de la producción de energías renovables será capaz de proveer el 58% de la demanda de climatización y el 23% del consumo energético total de los vecinos de la manzana.

Con todas estas actuaciones, se conseguiría una reducción de hasta el 61% del consumo energético y del 54% en las emisiones de CO2 de toda la manzana. Estos resultados todavía podrían mejorar si finalmente se apuesta por los planes de compra colectiva de energía verde.

 

¿Coste cero para los vecinos?

La Manzana se incluye en el área piloto del proyecto estratégico Marie, del Programa MED de la Unión Europea, en el cual se asienta la estrategia catalana de renovación de edificios, y cuenta con un 50% del financiamiento público. Así que para incentivar a vecinos y propietarios a seguir adelante con la iniciativa y hacer frente al 50% restante, se ha ideado un plan de “coste cero” a través de los ahorros energéticos que se generen.

De este modo, entre otras medidas y formas de financiamiento, se propone la creación de una cooperativa de servicios energéticos, formada no tan solo por los residentes, que obtendrían beneficios del 3,5% sobre su inversión, sino también por el sector terciario presente en la manzana y dos inmuebles propiedad de la Generalitat y el Ajuntament. Así pues, para que esta opción sea viable, debería contarse con la adhesión del 40% de los vecinos, como mínimo.

En caso de aprobación por parte de los propietarios, las obras podrían empezar a finales de año. Faltará estar atentos para ver si el proyecto sigue adelante y se convierte en una realidad.