Plan de choque: los puntos clave del nuevo decreto que pone orden en las renovables

Son muchas las voces que en las últimas semanas han apuntado a la ya famosa «recuperación verde» como el elemento clave que debe articular la salida de la crisis económica y social provocada por la pandemia de la Covid-19. Ejemplo de ello ha sido la primera Cumbre de Transiciones de Energía Limpia de la AIE celebrada el pasado miércoles 8 de julio. Ministros, directores generales, inversores y otros actores clave que representan más del 80% de la economía mundial, se reunieron para discutir cómo impulsar una recuperación de la economía sostenible y resistente en este momento crucial en que el mundo se encuentra todavía con desafíos urgentes y globales.

En esta misma línea, el Consejo de Ministros ha dado luz verde para tramitar urgentemente dos nuevos decretos ley de medidas energéticas para retomar las reformas paradas desde hace meses. El objetivo es construir un marco de certeza y seguridad jurídica para el sector que facilite un desarrollo ordenado de las energías renovables. En otras palabras, lo que se busca es poner fin a las prácticas que estaban generando una nueva burbuja renovable, y que constituyen obstáculos para avanzar hacia una transición energética seria, sostenible y fiable.

¿Qué cambiará si se aprueban estos decretos? A continuación, resumimos las cuestiones clave.

Nuevo modelo de subastas renovables

La nueva regulación acabará con el sistema de subastas establecido por el anterior ministro de energía Álvaro Nadal, diseñado a partir de una premisa que actualmente no es cierta: que el precio de un kilovatio-hora de energía renovable en el mercado es inferior al coste de generación. El nuevo sistema pretende solucionar esta discordancia y reorientar la eficiencia hacia la reducción del coste de producción. Dicho de otro modo, en el nuevo modelo, ganan aquellos que ofrezcan el mejor precio a largo plazo, una estrategia que busca fomentar la inversión y la instalación de renovables a la vez que se reduce la factura eléctrica de los consumidores.

Las futuras subastas (la primera está prevista antes de fin de año) permitirán hacer distinciones entre las diferentes tecnologías, según factores como las características técnicas, tamaño, gestionabilidad o madurez tecnológica.

Liquidez eléctrica

El impacto de la Covidien-19 supuso una caída de la demanda eléctrica del 20% durante los meses de confinamiento, por lo que se espera que las cuentas de las eléctricas para el actual ejercicio sean negativos. Con la nueva normativa, el Gobierno pretende garantizar la liquidez de las eléctricas en los ejercicios 2019 y 2020, para el que ha habilitado el ejecutivo a utilizar la hucha generada por superávits acumulados por el sistema eléctrico, que asciende a unos 1.000 millones.

Explotar la burbuja

El segundo real decreto regula el procedimiento y los criterios generales de acceso y conexión a las redes de transporte y distribución eléctricas para evitar movimientos de carácter especulativo, que son a menudo obstáculos que ralentizan y encarecen el desarrollo de proyectos renovables sólidos y solventes.

La nueva norma establece un plazo de tres meses tanto por el Gobierno como por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), las instituciones competentes en esta área.

Luz verde a la hibridación

Una instalación de generación de energía eléctrica puede ser eólica, fotovoltaica, térmica, etc. Pero la regulación actual no permite mezclar tecnologías. Esta es una de las cuestiones a las que da respuesta la nueva ley, que permitirá que se puedan combinar tecnologías de generación en un mismo espacio para aprovechar el punto de conexión a la red. Por ejemplo, una instalación híbrida generar energía con aerogeneradores cuando no brille el sol y con placas solares cuando no sople el viento.

Nos encontramos pues, en un nuevo escenario que representará un paso adelante para construir un nuevo sistema eléctrico más flexible, descentralizado y sostenible.