energia eòlica marina

Los beneficios de la eólica marina para la economía, según IRENA

La energía eólica marina, o offshore, sube como la escuma. Entre 2016 y 2017, la capacidad de este segmento de las energías renovables creció en un 25%. Toda una promesa que incluye no solamente la generación competitiva y sostenible de energía limpia, sino también un importante impacto positivo sobre la economía. En este aspecto precisamente se centró la intervención del Director General de IRENA Adnan Z. Amin durante la pasada quimera de los países del G7.

El gran potencial de la energía eólica marina para satisfacer la demanda energética, estimular el crecimiento económico y generar ocupación se encuentra en el corazón del debate de la transformación del mercado que veremos en los próximos años.

Actualmente, la energía eólica marina, aunque ya se considera una tecnología madura y competitiva, representa tan solo un poco menos de 19 GW de capacidad instalada. Los diez parques eólicos marinos con más capacidad se encuentran todos en territorio europeo, y el Reino Unido y Alemania, producen más del 90%. Las previsiones, así mismo, apuntan a un cambio de paisaje: una extraordinaria tendencia de crecimiento alrededor del mundo, con un rápido descenso del coste, que se espera que caiga hasta un 30% en 2030. Si el pronóstico se cumple, se calcula que la capacidad instalada de energía eólica offshore podría llegar hasta los 128 GW en 2030 y a los 521 GW en 2050, con inversiones de hasta $350.000 millones y $1.47 billones respectivamente.

“Si las tendencias de crecimiento continúan juntamente con entornos regulatorios favorables y los procesos de estandarización necesarios, la energía eólica marina será clave para los esfuerzos globales hacia la descarbonización de la energía” apunta Amin. Y continúa: “los países del G/ tienen la oportunidad de mostrar liderazgo acelerando el desarrollo de parques offshore y aprovechándose de los beneficios socioeconómicos”.

En términos generales, impulsar el desarrollo de las energías renovables conlleva un importante estímulo añadido para la economía. Según el informe de IRENA Global Energy Transformation: A Roadmap to 2050, un crecimiento de las renovables que representase dos tercios del total de suministro de energía primaria en el mundo en 2050 significaría un aumento del producto interior bruto (PIB) de 52 billones de dólares y la creación de unos 19 millones de puestos de trabajo en tecnologías relacionadas con la generación eléctrica renovable, eficiencia energética y mejora de la red.

La oportunidad renovable ya está aquí. Ahora hace falta aprovecharla para construir un futuro limpio, sostenible y próspero.