Las renovables generan un ahorro de 9.197 millones de euros en el sistema eléctrico español

La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) presenta en Barcelona el Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España, la sexta edición del balance anual que la asociación española elabora sobre el sector y que analiza los principales parámetros económicos, sociales y ambientales de las diferentes energías renovables en régimen especial.

El informe concluye que en 2013 las renovables generaron un ahorro de 9.197 millones de euros en el sistema eléctrico español. De estos, 5.871 millones corresponden al ahorro por su entrada en el mercado diario, 3.142 millones en importación de combustibles fósiles y los 184 restantes por ahorro en reducción de emisiones de CO2. La cantidad total ahorrada es 2.484 millones superior a la recibida en primas –que llegaron a los 6.713 millones de euros en 2013–.

Sobre su aportación al Producto Interior Bruto (PIB), las energías renovables supusieron unos 9.496 millones de euros, el equivalente al 0,93% del PIB en España. Además, el estudio estima que realizaron una contribución fiscal neta de 1.163 millones y mejoraron la balanza energética en 3.073 millones de euros. La reinversión de los beneficios del sector en R+D+i es otro elemento destacado por la APPA, consiguiendo 248 millones de euros en 2013, un 3,45% de la aportación del sector al PIB.

A pesar de que este año desde la asociación se ha apostado por destacar la dimensión del ahorro, optando en este caso por una actitud positiva y constructiva de cara al sector, los datos que más captan la atención, desgraciadamente, son los relativos a la destrucción progresiva de los puestos de trabajo y la previsión –o, mejor dicho, no previsión– de nuevas plantas de renovables a medio plazo.

Freno a la implantación y destrucción de ocupación

De hecho, José Miguel Villarig, presidente de la APPA, aventuró en la presentación oficial del estudio en Madrid que en los próximos cuatro o cinco años no se instalarán renovables en España. Villarig atribuye este paro a una “continua improvisación y a la poca visión de futuro” en la regularización de un sector que, según apunta, “se encuentra instalada en una inseguridad jurídica impropia de una país de la Comunidad Económica Europea”.

Cabe destacar, que este desierto renovable que pronostica Villarig contrasta con la Planificación del sector eléctrico español para 2015-2020, presentado por el Ministerio de Industria al día siguiente de hacerse público el informe de la asociación, y que en un principio abre la mano a las renovables al permitir la instalación de un 8% más de potencia.

También en materia de inversiones y de cumplimientos de acuerdos ambientales la APPA da un toque al gobierno español, remarcando que el ejecutivo ha puesto en marcha un “proceso de desmantelamiento de un sector que hasta ahora ocupaba una posición de liderazgo mundial”. Para reconducir la situación y cumplir con los objetivos de energía marcados para 2020, la asociación pide un marco regulador estable que acabe con la incerteza y frene el deterioro del tejido industrial e inversor.

En cuanto a la ocupación, el estudio indica que en 2013 se perdieron cerca de 20.000 puestos de trabajo. Desde 2008 en la industria de renovables uno de cada tres trabajadores ya han perdido su puesto, o en otras palabras, de 163.163 trabajadores un total de 42.748 han perdido su trabajo. El sector eólico ha sido el más afectado en este sentido, ya que de estos 42.748 puestos de trabajo desparecidos, más de la mitad –unos 23.000- los ha sufrido la eólica.