renovables deloitte

Las renovables, fuente de energía alrededor del mundo, según Deloitte

La eólica y la solar han estado recientemente reconocidas como fuentes de energía ‘convencionales’. Ya no son, entonces, ‘alternativas’ como se les solía nombrar. Ya compiten en igualdad de condiciones con fuentes de energía más antiguas y menos sostenibles. Ya empiezan hasta a superarlas. Ya se están convirtiendo rápidamente en las tecnologías preferidas para generar energía en todo el planeta.

De todo esto trata el estudio de Deloitte Global Renewable Energy Trends (Tendències Globals de l’Energia Renovable). Innovación tecnológica, eficiencia en los gastos, aumento de la demanda. Son los tres factores clave que están poniendo las renovables – especialmente la eólica y la solar – en primera línea de la industria energética. El estudio explora las tendencias que están provocando esta transformación del sector.

Primera tendencia: las renovables están logrando la paridad de precio y rendimiento, tanto en la red como fuera de la misma. Segunda tendencia: la energía eólica y solar están demostrando que tienen capacidad para contribuir a equilibrar la red en términos de eficiencia de gastos. Tercera tendencia: la innovación tecnológica está acelerando la ventaja competitiva de la eólica y solar frente a las fuentes tradicionales de energía.

Cuarta tendencia: el aumento de la demanda de los consumidores es clave, apunta el informe. Los consumidores actuales necesitan fuentes de energía más fiables, asequibles y ambientalmente sostenibles, tres requisitos que, gracias a las tres primeras tendencias, las renovables cumplen mejor que otras fuentes. En este sentido, los consumidores más importantes son las ciudades, los proyectos energéticos comunitarios, los mercados emergentes y las grandes compañías que apuestan por las renovables.

El estudio de Deloitte concluye con determinación: “la situación de las renovables nunca ha estando tan fuerte”. Las tendencias que destaca el informe continuaran reforzándose en los próximos años gracias a “dos círculos viciosos”: la evolución de las tecnologías hará bajar aún más los gastos y mejorará la integración. Esto facilitará que cada vez más consumidores apuesten por abastecerse con energía de fuentes renovables, y acelerará las transiciones energéticas nacionales alrededor del mundo.

Y no solamente allá donde los gobiernos nacionales están apostando por políticas favorables al cambio de modelo. El estudio recuerda que la demanda de renovables crece incluso en países como los Estados Unidos o Australia, donde los ejecutivos nacionales están haciendo marcha atrás en las políticas de descarbonización de la economía. En estos casos, apunta el estudio, las ciudades, las comunidades y las grandes empresas han sido los actores principales de la transición, que no se atura.