dones i ciència | mujeres y ciencia

Las mujeres y la ciencia: un resumen de 5 historias

Salvo excepciones, el papel de las mujeres ha estado históricamente circunscrito en el ámbito familiar y particular. Siempre silenciadas, ahora están dispuestas a conseguir la total igualdad con los hombres durante este siglo XXI. Aunque el entorno iba en contra en un campo tan restringido como el científico, des del siglo XVIII hay ejemplos de cinco grandes emprendedoras e investigadoras que cambiaron el mundo en el que viven, aportando avances revolucionarios en el mundo de la energía:

1. Lucia Galvani (1737-1798). Hija de profesor de la Universidad de Bolonia. En 1764, se casó con Luigi Galvani, médico y Rector de la Universidad de Bolonia. Galvani fue un estudioso de la electricidad como fluido nervioso. Lucia fue una gran observadora de sus trabajos. Luigi documentó por escrito que su mujer fue quien descubrió el primer sistema cerrado de conducción del flujo energético acercando dos piezas de metal en el cuerpo disecado de una rana mientras se activaba una carga eléctrica. Este descubrimiento fue el origen de la pila voltaica (desarrollada por Alessandro Volta quien se inspiró en los trabajos de Galvani).

2. Herta Marks Ayrton (1854-1923). Casada con el físico William Edward Ayrton, fue una inventora incansable. Después de su primera patente en 1884 (un instrumento de dibujo de ingeniería para dividir una línea en cualquier nombre en partes iguales, que permitía ampliar y reducir figuras) vinieron 25 más (4 sobre divisores matemáticos, 13 sobre luces de arco y electrodos y 7 sobre la propulsión del aire). Luchadora infatigable por el sufragio femenino, fue gran amiga de la mítica Marie Curie. Herta estaba especializada en ingeniería eléctrica. Sus trabajos sobre el arco eléctrico permitieron mejorar los sistemas de alumbrado urbano. En 1899, fue la primera mujer en leer los resultados de sus investigaciones delante de la Institution of Electrical Engineers, un privilegio negado por la Royal Society por ser mujer (el ingeniero irlandés John Perry fue quien lo hizo en 1901).

3. Edith Clarke (1883-1959). Pionera en el área de ingeniería eléctrica, la primera mujer en graduarse, obtener un diploma del MIT en 1918 y fue profesora en la materia. Entre sus aportaciones destaca la invención de la calculadora Clarke, una sencilla calculadora gráfica que solucionaba ecuaciones que implicaban corriente eléctrica, voltaje e impedancia en las líneas de transmisión eléctrica. También escribió el manual Circuit Analysis of A-C Power Systems, libro de texto de referencia en el campo de la ingeniería de la energía. Su filosofía era muy clara: “No hay demanda de mujeres ingenieras…pero siempre habrá demanda por cualquier persona que pueda hacer bien su trabajo”.

4. Maria Telkes (1900-1995). Inventora y científica húngaro-americana, en EUA trabajó en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts). Hizo extraordinarias aportaciones en el campo de la energía solar: inventó el primer sistema de calefacción solar instalado en una casa en 1948, el primer generador termoeléctrico en 1947 y una cocina solar con un diseño que, con algunas variaciones, se sigue utilizando hoy en día. Hasta desarrolló un sistema de destilación solar (utilizado en los kits médicos del ejército para potabilizar el agua), y una desaladora en miniatura para los botes salvavidas (utilizada energía solar y condensación para recoger agua potable). El 1952 recibió el primer premio de la Societat de Dones Enginyeres, así como el Premio Charles Greeley Abbot en 1977.

5. Helen Edwards (1936-2016). Colaboradora de excepción del Laboratorio Nacional Femenino (Fermliab), en Chicago, lideró en los 80 el equipo responsable del Tevatron (el mayor acelerador de partículas de energía de la época, hermano grande del actual Colisionador de Hadrones del CERN. El Tevatron se baso en imantes superconductivos y supuso un pilar fundamental en este campo, ya que durante 25 años fue el colisionador de partículas más potente del mundo. Grabó las primeras colisiones protón-antiprotón en 1985 y fue utilizado por científicos para encontrar el quark top y el neutrino tau (dos de las tres partículas fundamentales descubiertas en el Fermilab).

Por suerte los tiempos cambian y se crean entidades que dan soporte a las mujeres en el mundo de la energía. AEMENER (Asociación Española de Mujeres de la Energía), dentro de su decálogo tiene como objetivo sensibilizar sobre la relevancia del sector des de las universidades, mostrando su importancia para la sociedad así como promover la incorporación de los jóvenes en carreras STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics), con especial orientación en el sector energético.