Energies renovables

Las energías renovables suponen un ahorro de 15.899 M€ para el sector energético español

La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) se carga un año más de argumentos para defender el papel de las energías limpias en el sector energético español con la publicación del Estudio Macroeconómica de las Energías Renovables en España.

Analizando los principales parámetros económicos, sociales y medioambientales que las diferentes energías renovables aportaron a la economía española en el año 2014, la séptima edición de este estudio desmonta algunas de las acusaciones que se hacen sobre las energías renovables al comparar interesadamente lo que cuesta su retribución y a la vez obviar los múltiples beneficios que aportan a la economía.

En conjunto, en 2014 las energías renovables ahorraron al sector energético 15.899 millones de euros, en concepto de ahorro de importaciones y emisiones y abaratamiento del precio del pool. Vamos a desgranar el estudio por partes.

Aportación positiva a la balanza comercial, contribución fiscal e innovación

Con un saldo neto exportador de 2.316 millones de euros, un año más la balanza comercial del sector de las renovables vuelve a ser positiva. Las exportaciones de bienes y servicios llegaron a los 2.639 millones, mientras que las importaciones fueron de 323 millones. Además, las exportaciones netas contribuyeron a mejorar el déficit energético de la economía española, que en 2014 fue de 38.071 millones de euros.

Respecto a la contribución fiscal, el sector de las energías renovables aportó 970 millones de euros a la economía española, pagando impuestos por valor de 977 millones y recibiendo sólo 7 millones de euros.

En materia de innovación, se ha contribuido con una inversión en R+ D+i de 216 millones de euros. La cifra supone el 3,52% de la aportación del sector al PIB, lo que representa casi el doble de la media de la Unión Europea (2,2%) y cerca del triple (1,24%) de la media de inversión de las empresas españolas en el capítulo innovador.

Evitan la importación de 20,6 millones de TEP y la emisión de 54,5 millones de toneladas de CO2

En 2014, los distintos usos de las energías renovables (generación eléctrica, usos térmicos y biocarburantes) evitaron la importación de combustibles fósiles por un total de 20,6 millones de TEP (tonelada equivalente de petróleo) con un ahorro económico equivalente de 8.469 millones de euros. Por otro lado, las tecnologías energéticas renovables evitaron la emisión a la atmosfera de 54,4, millones de toneladas de CO2 valoradas en 325 millones de euros que España debería haber abonada si no hubiera generación renovable.

En total, el ahorro producido por las importaciones y las emisiones evitadas por las energías renovables ascendió a 8.794 millones de euros.

Cabe destacar que las emisiones evitadas han sido ligeramente inferiores a las de 2014. A pesar de todo, el ahorro económico ha aumentado  al haberse incrementado el precio de la tonelada de CO2 de 4,45 euros en 2013 a 5,96 euros en 2014.

Las renovables representan el 47% de la potencia instalada y cubren el 30,3% de la demanda española

Según Red Eléctrica de España (REE), el sistema eléctrico español contaba a finales de 2014 con una potencia instalada de 107.954 MW. De estos, y con 50.902 MW, las energías renovables en su conjunto –incluyendo la gran hidráulica- representaban el 47% del total de potencia instalada, mientras que las tecnologías renovables del antiguo régimen especial –que son las que tiene en cuenta el estudio- llegaron al 31% con 33.110 MW.

Destaca el papel de la energía eólica, que con 23.002 MW instalados y un 21,31% fue la segunda tecnología de generación eléctrica con la mayor potencia acumulada, sólo por detrás de los ciclos combinados de gas, con 27.199 MW.

Por comunidades autónomas, Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia, en este orden, son las zonas con más potencia renovable instalada, aglutinando el 64,8% del total instalado en el estado.

En cuanto a la producción eléctrica con energías renovables, en 2014 fue de 74.907 GWh, lo que permitió cubrir el 30,3% de la demanda española. La energía nuclear y la eólica se situaron como principales fuente de generación eléctrica durante todo el año, cubriendo el 22% y el 20,3% de la demanda, respectivamente.

Beneficios para el sistema eléctrico y el abaratamiento del pool

Las energías renovables generaron en 2014 beneficios por valor de 10.210 millones de euros al sistema eléctrico. De estos, 7.105 millones por el abaratamiento en el precio de mercado eléctrico o pool, 2.870 millones correspondientes al impacto económico de evitar importaciones de combustibles fósiles y otros 235 millones por la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Cabe subrayar que la generación renovable presenta un coste marginal muy inferior al de otras centrales de generación con tecnologías fósiles, lo que provoca un efecto depresor en el pool y permite obtener un precio de casación inferior al que resultaría si no existiera esta generación. Así, los 7.105 millones de abaratamiento en el precio del mercado eléctrico supusieron un ahorro de 29,2 euros por cada MWh adquirido al pool. Sin la existencia de generación renovable, el precio medio del mercado en 2014, estimado en 42,13€/MWh, se habría situado en 71,33€/MWh.

Por otro lado, la retribución regulada o específica recibida por las energías renovables en 2014, fue de 5.238 millones de euros, un 22% menos que la recibida en 2013 a consecuencia de los drásticos recortes derivados de la reforma eléctrica.

Así pues, la retribución regulada recibida por las renovables fue 1.867 millones inferior a los ahorros generados en el pool. Por lo tanto, los ahorros producidos por la generación de electricidad con energías renovables (10.210 millones de euros) fueron superiores a la retribución regulada que recibieron (5.238 millones de euros) en 4.972 millones de euros.

En los últimos diez años, el ahorro que las tecnologías energéticas renovables han aportado al sistema eléctrico –en reducción al precio del pool e importaciones y emisiones evitadas- suma 32.1999 millones más que la retribución regulada que han recibido a cambio.

Los costes del sistema eléctrico

Las energías renovables han estado las grandes damnificadas de la reforma energética del gobierno español, que se ha centrado casi exclusivamente en la reducción de costes regulados del sistema eléctrico y, en concreto, en los costes de la retribución a las energías renovables.

En 2014, los costes totales del sistema eléctrico fueron de 30.217 millones de euros: 12.398 millones (el 41%) de los denominados costes liberalizados (concepto erróneo, ya que entro ellos están los costes fijados por el gobierno) y 17.819 millones (59%) de las actividades reguladas.

Del total de costes del sistema eléctrico, cabe destacar que un 35% corresponde al mercado diario, un 22% al transporte y distribución de electricidad, un 17% a la retribución específica de las energías renovables y un 10% a costes asociados al déficit de tarifa.

Analizando los costes del sistema eléctrico de los últimos dos ejercicios, se observa que el coste de retribución a las renovables se ha reducido un 22%, mientras que otros costes regulados se han mantenido prácticamente invariables o incluso han aumentado. Por ejemplo, los costes de servicios de ajuste se han reducido mínimamente (-3%), los de distribución prácticamente se han mantenido estables (-1%) y los costes de transporte han aumentado (+4%).

Disminución de la aportación al PIB y fuerte caída de la ocupación

No todos los datos presentados en el estudio son positivos. La participación del sector en el PIB y la pérdida de ocupación han estado la otra cara de la moneda del informe presentado por APPA. Cabe destacar que los malos resultados en estos dos apartados se pueden atribuir a la reforma llevada a cabo por el gobierno central, que ha paralizado la construcción y puesta en servicio de nuevas instalaciones de energías renovables.

En 2014 las energías renovables, con 7.387 millones de euros, supusieron el 0,7% del PIB español, lo que representa un descenso del 22,1% respecto al año 2013. La contribución directa al PIB se sitúa en 6.123 millones de euros, con una disminución del 14,5%, mientras que la contribución inducida, con 1.265 millones, registró una caída del 45,5%.

En cuanto a las cifras de ocupación, estas han sido las más bajas del sector desde que se edita el estudio. En 2014, el sector dio ocupación a 70.750 personas, 22.665 menos que en 2013. Los puestos de trabajo directos fueron de 43.479, con una pérdida del 14,6% respecto a 2013, y los puestos de trabajo indirectos registraron una significativa caída del 25,8% hasta situarse en 27.271.

La comparación con los datos publicados en el primer informe todavía es más desoladora: el sector de las energías renovables ha perdido casi la mitad de los 136.000 puestos de trabajo que ofrecía en 2008.

Compromisos medioambientales y un marco estable y predictible

Con los datos presentados, el sector se carga de argumentos para demostrar que, además del ahorro y la eficiencia energética, las energías renovables son la principal herramienta que tiene España para cumplir con sus compromisos energéticos y medioambientales fijados para 2020 y que, además, son un gran negocio para la economía española.

Desde el sector se pide que el Estado asuma progresivamente sus compromisos por derechos otorgados, como ha hecho con otras tecnologías, y una planificación efectiva a largo plazo para cumplir con los compromisos en materia de energía y medio ambiente, que debería partir de un Pacto de Estado que defina un mix energético que nos lleve a un modelo basado principalmente en energías renovables.

En definitiva, el sector renovable exige un marco estable y predictible sobre el cual planificar su futuro. Así lo manifestó durante la presentación del estudio el presidente de APPA, Jose Miguel Villarig, “Las renovables piden mejorar paulatinamente su marco regulatorio”. La solución de Villarig: optar por dejar que los tribunales se pronuncien sobre la legalidad de los recortes y, al margen de la vía judicial, mejorar paulatinamente el marco regulatorio actual.