La incertidumbre regulatoria influye más que la intermitencia de las renovables en la volatilidad de precios de la electricidad

Tradicionalmente se ha dicho que es la integración de las fuentes de energía renovables, que dependen de la climatología, lo que hace que sus precios de la electricidad sean tan volátiles. Y es cierto: cuando hay sol y / o viento, la energía renovable hace bajar los precios de la electricidad (las renovables tienen un coste unitario de producción muy cercano a cero), y cuando estos recursos naturales no están disponibles, los precios suben. Sin embargo, un nuevo estudio del grupo de investigación BiRTE, dependiente de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad del País Vasco (UPV / EHU), ha mostrado que la dependencia de la climatología de las renovables no es la única razón detrás de la fluctuación de los precios: hay otros igualmente importantes, entre ellos el marco regulatorio, es decir, el conjunto de políticas que regulan tanto la instalación de plantas de energía renovable como las subvenciones para incentivarlas.

El estudio, publicado en la revista Energy Economics, analiza la evolución del precio de la electricidad durante un periodo de 16 años, de 2002 a 2017 prestando atención, a través de modelos estadísticos con los datos de los precios eléctricos del mercado eléctrico español, a la influencia de diferentes factores en la fluctuación. «El marco regulatorio es muy importante en el mercado eléctrico, y además está muy influido por las directivas europeas», comenta Aitor Ciarreta Antuñano, investigador principal del grupo de investigación BiRTE y coautor de la publicación, en el comunicado enviado a prensa por la institución. Y añade: «Hemos querido ver si en los períodos en los que ha habido incertidumbre, este aspecto ha influido en la volatilidad del precio de la electricidad».

Los resultados del estudio muestran que el factor más importante de todos, incluso por delante de la intermitencia de las renovables, es si hay o no un marco regulatorio estable. El análisis estadístico de los datos puso de manifiesto la existencia de «un agrupamiento o clúster de volatilidad» (el período en que se registró el mayor nivel de volatilidad de los precios de la electricidad). Los cambios en la regulación implementados en 2012, que no se estabilizaron hasta 2014, dieron como resultado dos años de incertidumbre regulatoria que coinciden con este periodo.

Este factor regulatorio al que apunta el estudio, en palabras de Ciarreta, «no tiene nada que ver con el hecho de que las energías renovables provoquen cierta volatilidad por su naturaleza intermitente». «A los agentes económicos los perturba más la incertidumbre asociada a las políticas reguladoras», concluye el doctor en Economía, para el que este estudio debería servir como un aviso a las administraciones a tomar en serio cualquier cambio en la regulación. Y remata: «Al fin y al cabo, también nos afecta a la ciudadanía, porque la mayoría estamos acogidos a tarifas que dependen del precocido de mercado diario».