La industria eólica, exportadora neta

La industria eólica española lleva una década superando los 2.000 millones de euros anuales en exportaciones, una cifra que la sitúa brazo a brazo con sectores emblemáticos como el vino o el calzado. En 2016, según datos del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, las exportaciones de la eólica llegaron a los 2.574 millones de euros (el 1% del total de las exportaciones españolas), a pesar de haber registrado un descenso del 12% respecto a los niveles de 2015. Ese mismo año se marcaron récords y desbancó a Alemania como tercer país con la mejor balanza comercial dentro de esta actividad.

La industria eólica: manteniendo posiciones

El año pasado, España se mantuvo en tercera posición en el ranquin mundial de países exportadores netos de tecnología eólica, dejando a Alemania en la cuarta posición. Esto es porque solo se contabilizan las exportaciones, sin descontar las importaciones. La principal diferencia entre Alemania y España es que la primera necesita importar componentes eólicos clave, mientras que España tiene toda la cadena de valores dentro del territorio.

En el gráfico elaborado por la Asociación Eólica Española (AEE) incluido a continuación se puede apreciar que solamente China y Dinamarca superan a España en el aprovechamiento de su saber hacer en el área de la energía eólica. Otros países, como Corea, Canadá, Reino Unido o los Estados Unidos son importadores limpios.

Fuente: UN COMTRADE, y la elaboración AEE (los datos recogen los 4 principales códigos arancelarios para componentes eólicos). *Últimos datos disponibles de 2015.

Una década abriendo camino

La industria eólica es, entonces, una exportadora limpia de tecnología de vanguardia que contribuye muy significativamente al balance de pagos del Estado, gracias principalmente al alto nivel competitivo y la buena reputación de los agentes del sector constituidos a lo largo de la última década. En los últimos diez años, el sector eólico exportó bienes por un valor de 22.921 millones de euros, una cifra que corresponde al 1,07% de las exportaciones totales.

El siguiente gráfico, también preparado por la AEE muestra el nivel de exportaciones de la industria eólica española a lo largo de la última década, fruto del ecosistema favorable que se creó con los planes de instalación de potencia eólica en el Estado. Este contexto promovió el desarrollo de un clima de competencia interna que impulsó el crecimiento de industrias relacionadas y complementarias, con altos niveles de calidad y competitividad en todas las fases de la cadena de valor.

Fuente: DATACOMEX, Ministerio de Economía y elaborado por la AEE.

Mirando hacia el futuro

A pesar de los éxitos de la industria eólica en el ámbito internacional, estos no pueden ocultar la situación de parálisis que vive el sector en el mercado doméstico. De hecho, podría interpretar-se que los niveles de exportaciones son el resultado del contexto de la Reforma Energética del 2014, que en los últimos años ha forzado los proveedores de equipos y componentes eólicos a exportar el 100% de las manufacturas en el extranjero.

Aunque positiva, la consolidación del sector en el ámbito global también conlleva riesgos, ya que la fuerte competencia en precios provoca presiones que podrían resultar en la deslocalización de las fábricas en otros países con menores costos laborales si el mercado doméstico no se reactiva pronto.

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