Estadísticas IRENA 2015: récord de crecimiento de las renovables

“Son tiempos emocionantes para la energía. Si podemos abrir más ojos para el momento que tenemos en las manos y dar una idea de la magnitud de la transformación, ya habremos triunfado”. Son palabras de Adnan Z. Amin, director general de la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA). Las estadísticas anuales sobre la capacidad de las energías renovables que la organización acaba de publicar, Estadísticas de Capacidad Renovable 2015, indican un récord de resultados en términos globales: un 8,3% de crecimiento.

En 2015 se instalaron un total de 152 GW renovables: 63 de eólica, 47 de solar y 35 de hidroeléctrica, que continúa siendo la tecnología renovable más usada en el mundo con diferencia. El documento publicado por IRENA incluye datos del año 2000 a 2014, relativos a más de 200 países y regiones, tanto de mercados más conocidos como Alemania o China, como de casos menos visibles habitualmente, como los llamados Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, o SIDS, por sus siglas en inglés.

“Las renovables ya no son cosa de países ricos”

Una de las conclusiones destacadas por IRENA es el liderazgo de los países emergentes, y en especial los asiáticos. Los datos de IRENA indican que más de la mitad, un 58%, de la nueva instalación de renovables en 2015 fue en Asia, región en la cual la capacidad creció en un 12,4% respecto al año anterior. En América Central el aumento fue del 14,5%, mientras que en Europa y en América del Norte, tan sólo del 5,2% al 6,3%, respectivamente. En España, según estos datos, las renovables crecieron un 2%, muy por debajo de la media europea.

De hecho, según otro informe reciente de la ONU, Global Trends in Renewable Energy Investment 2016, la inversión en renovables en 2015 fue por primera vez superior en países en desarrollo que en los industrializados, un resultado condicionado en gran medida por la apuesta de los grandes mercados como China o India. Así pues, en palabras de Amin, “las energías renovables ya no son cosa sólo de países ricos”.

Asia, al frente

El año 2015 fue un año record para la energía eólica y para la solar, en gran parte por el descenso del coste de las tecnologías. La eólica creció en 63 GW, un 17% respecto a 2014, impulsada principalmente por la evolución de los precios de las turbinas terrestres, que desde 2010 se han reducido alrededor de un 45%.

La mayor parte de la capacidad eólica (el 95%) se encuentra actualmente en Asia (principalmente en China e India), en Europa i en América del Norte. El 90% de la nueva capacidad (57,1 GW) en 2015 se instaló en estas regiones. América del Sur también es también una zona emergente para la energía eólica: en 2015 se incrementó la capacidad en 3,1 GW, un 40% respecto al año anterior.

En el caso de la solar, la capacidad creció en 47 GW en 2015, un 37% respecto al año anterior, gracias a la caída del precio de hasta el 80% en los módulos fotovoltaicos desde el 2010. La hidroeléctrica por su parte incrementó su capacidad en 35 GW, un 3%, mientras que la capacidad de la bioenergía y la geotérmica crecieron un 5% cada una.

La energía solar experimentó un notable crecimiento en Asia, que aumentó un 48% su capacidad solar, con 15 GW de nueva instalación en China y 10 GW en Japón. América del Norte, con un incremento de 8 GW, también supera por primera vez las nuevas instalaciones en Europa, donde la capacidad creció sólo en 7,6 GW. Con todo, a finales de año el 43% de la capacidad solar global se localizaba en Europa, con otro 40% en Asia y un 13% en América del Norte.

Una tendencia consistente

La caída del precio del petróleo, pues, no afecta a la creciente apuesta global por las fuentes de energía limpia, concluye el documento de IRENA. Más allá de este informe, en 2015 se han proveído numerosos datos que reafirman la consistencia de la transición energética en el mundo, como ya recogimos en el artículo “2015: las renovables, en apogeo alrededor del mundo”.

Esta consistencia en el crecimiento de las energías renovables es clave para detener el cambio climático. Como han advertido los analistas de IRENA en anteriores ocasiones, para poder cumplir con el objetivo de reducción de emisiones e impedir que la temperatura media de la Tierra suba más de dos grados respecto a los niveles preindustriales, sería necesario duplicar la instalación de fuentes de energía limpia antes del año 2030. ¡Vamos!