El triple reto post-Covid: Salvar los pulmones, la economía y el planeta

Se alejan los días del confinamiento estricto, pero en la memoria permanece el recuerdo. Recordemos, por supuesto, las angustias, pero también el cielo de Barcelona, ​​claro como nunca la habíamos visto. La excepcionalidad de la situación nos regaló una considerable mejora de la calidad del aire en las principales ciudades del país. Dicho de otro modo: pudimos probar durante un tiempo de excepcionalidad como de neto podría ser el aire que respiramos si organizáramos la sociedad de una manera un poco diferente.

Tres semanas después de la declaración del estado de alarma, la circulación en Barcelona se había reducido en un 77% y los niveles de NO2 habían caído un 40%, según un informe publicado por Ecologistes en Acció. No es una cuestión banal: la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) estima que el N02, un contaminante que se emite mayoritariamente por el tubo de escape de los automóviles, causó 7.700 muertes prematuras durante el 2016 (último año con datos disponibles ) en España. Con todo, vivir inmersos en aire contaminado perjudica nuestros pulmones y nos hace más vulnerables a enfermedades respiratorias como la Covidien-19.

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Exeter (Reino Unido) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la exposición a una creciente contaminación del aire afecta a la mitad de la población del planeta, y constituye una amenaza cada vez más importante para la salud pública. La investigación, publicada el pasado mes de junio en la revista Nature Climate and Atmospheric Science, examina las tendencias en la calidad del aire en todo el mundo entre el 2010 y el 2016, relacionándolas con las políticas implementadas para reducir la contaminación en corto y largo plazo.

En línea con este estudio, la OMS ha estimado que detrás de los millones de muertes anuales que se atribuyen a la polución en el mundo, está el uso ineficiente de la energía tanto en la industria y el transporte, como en el hogar. Un problema que afecta por igual a países con ingresos altos o bajos. Según una encuesta elaborada por la empresa demoscópica YouGov para la plataforma Transporte & Medio Ambiente, el 74% de los españoles y el 64% de los encuestados en grandes áreas urbanas de Europa, expresaron que no querían que el fin de las restricciones a la movilidad durante el estado de alarma hicieran volver la contaminación de coronavirus devuelvan la contaminación del aire a los niveles pre-Covidien. En Madrid y Barcelona, ​​un 82% de los encuestados se mostraron de acuerdo con que las ciudades tomen medidas para proteger a la ciudadanía de la contaminación atmosférica.

A medida que nos acostumbramos a convivir con una pandemia que nadie sabe bien hasta cuando durará ni qué consecuencias tendrá, el mundo se prepara para seguir adelante. Es una situación extraordinaria y una oportunidad de oro para un gran reinicio global, en el que los planes de estímulo ecológicos, la llamada «recuperación verde», abordarán al mismo tiempo la reactivación económica, la transición energética hacia un modelo de sociedad menos contaminante y más sostenible, y la protección de nuestros pulmones. Las tecnologías de generación de energía limpia y renovable están en el centro de este nuevo futuro.