El viento y la alta tecnología: el rol de los robots en la energía eólica marina

El viento y la alta tecnología: el rol de los robots en la energía eólica marina

¿Se pueden reparar y mantener de forma autónoma los parques de energía eólica marina? Según la plataforma MIMRee (la Multiplataforma de Inspección, Mantenimiento y Reparación en Entornos Extremos), lanzada hace un año y financiada con 4,2 millones de libras de Innovate UK, la respuesta es sí, se están desarrollando robots capaces de hacer este trabajo.

Se trata de uno de los proyectos de robótica aplicada a energía eólica marina más ambiciosos hasta el momento actual. ¿El objetivo? Desarrollar un sistema autónomo que pueda planificar sus propias misiones operativas en alta mar, un sistema que incluye una nave nodriza que escanea las palas de los aerogeneradores en movimiento y tira equipos de drones de inspección y reparación de palas.

Los hitos tecnológicos conseguidos en el primer año del proyecto muestran que el MIMRee es una solución viable para el mantenimiento de las instalaciones de energía eólica marina:

  1. Escaneo de palas en movimiento. Poder escanear las palas para detectar defectos en lugar de tener que parar los aerogeneradores durante días para revisarlas supone un cambio radical en las operaciones de estos, a menudo enormes, parques eólicos. Para el escaneo, el módulo Plant Integrity (PI) utiliza un algoritmo avanzado de aprendizaje automático y un escáner de precisión para la medición exacta de defectos en un amplio abanico de condiciones de luz. El sistema de fotografía Thales se ha mostrado capaz de conseguir imágenes nítidas de las palas en movimiento de la turbina de prueba Levenmouth, de ORE Catapult, ubicada en la costa de Fife.
  2. Software de planificación de misiones. El sistema que utiliza el MIMRee para diseñar sus propias misiones de reparación ha sido desarrollarla por la profesora Sara Bernardini, de la Royal Holloway University de Londres. El programa funciona junto al buque Thales y la flota de drones de inspección, desarrollados en las universidades de Manchester y Bristol.
  3. Robot BladeBUG: un «insecto sobre las palas». En el Centro Nacional de Energía Renovable de ORE Catapult, el BladeBUG demostró que podía desplazarse sobre diferentes tipos de palas eólicas, integrando así las funciones de inspección y reparación. El robot incorpora una máscara electrónica que lleva el nombre de Wootzkin, una patente de la empresa de robótica avanzada Wootzano. Esta máscara permite al robot determinar las condiciones de la superficie de la pala, y desplazarse en un entorno tan extremo gracias a un sistema de adhesión reforzado con algoritmos de aprendizaje autónomo.
  1. Brazo de reparación autónomo. Desarrollado por la Dra. Sina Sareh y su equipo en el Laboratorio de Robótica del Royal College of Art, hace posible el rápido intercambio de módulos según sea la función a ejecutar: limpiar, lijar, recubrir las zonas dañadas … Además, retransmite imágenes en tiempo real para que se pueda visualizar todo el proceso e incorporar retroalimentación humana.

En plena expansión, el campo de la eólica marina es sin duda un campo fértil para la innovación y la convergencia de nuevas soluciones a la vanguardia tecnológica. Un campo que se estima que crecerá exponencialmente en las próximas décadas: quien entre al juego, llevará ventaja en la recuperación económica y el nuevo mundo post-Covid.