180131_espanya canvi climàtic_españa cambio climático

¿Cómo luchará España contra el cambio climático?

Dos años después de que España firmara el histórico Acuerdo de París juntamente con otros 195 países, el horizonte de 2020, año en que deberá haber cumplido con los compromisos firmados para frenar el cambio climático, estará más cerca. ¿Qué se está haciendo para caminar hacia los objetivos?

En el ámbito político, la tramitación de nuevas leyes está marcando la hoja de ruta. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunció antes que terminara el año que para 2018 estaba previsto aprobar nuevas leyes, tres de las cuales están dedicadas a la protección del medio ambiente.

Una transición ordenada

Específicamente, el ejecutivo ha anunciado la Ley de Cambio Climático, el borrador de la cual debería estar listo antes de que termine el primer trimestre del año. El objetivo de esta ley, según el gobierno, es establecer un marco normativo que recoja los objetivos de reducción de emisiones a medio y largo plazo, así como los objetivos en materia de energía.

Es, digamos, la ley de la cual dependen tanto el cumplimiento de los objetivos en materia de sostenibilidad de la Unión Europea como el de los Acuerdos de París, el marco normativo que debe facilitar una transición ordenada de la economía hacia un modelo bajo en carbono.

Renovables para descarbonizar

La descarbonización de la economía es uno de los aspectos esenciales para combatir el cambio climático, y el sector de la energía, responsable del 76% de las emisiones de gases con efecto invernadero en España, es fundamental en este sentido.

Pero un cambio de modelo energético requiere una adecuada política energética y también de una inversión financiera considerable, una inversión que, aun y representar una oportunidad en términos de beneficios sociales como la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico, habitualmente se percibe como un gasto económico.

Es necesario, por tanto, un cambio de mentalidad que se refleje en un marco normativo amplio, consensuado y estable que compense los excesivos cambios regulatorios que hemos visto en los últimos años y reduzca la incerteza y el riesgo para atraer inversores de alrededor del mundo. Unas reglas del juego muy claras, con proyección de futuro y confianza en nuestro saber hacer, es el primer paso para seguir con la estrategia de lucha contra el cambio climático.