Centrales virtuales: hacia la optimización de la producción renovable

Redes inteligentes, autoconsumo, coches eléctricos con baterías conectadas al sistema eléctrico… El mercado de la energía está cambiando a toda velocidad. Para hacer posible este cambio hacen falta aún así nuevos modelos de gestión y de negocio, una nueva estructura que optimice la integración de la creciente producción de energía renovable. Es en este contexto que nacen las llamadas Centrales Eléctricas Virtuales, (o VPP, por su nombre en inglés: virtual power plant).

Mayor flexibilidad, mayor eficiencia renovable

Las VPP son el núcleo del futuro sistema de energía, cada vez más descentralizado. Porque esta estructura sea viable, las centrales virtuales gestionan la energía generada por pequeñas y medianas instalaciones productoras de energía eléctrica, como por ejemplo parques eólicos, plantas solares, plantas de almacenamiento de electricidad con baterías o instalaciones domésticas de autoconsumo.

En el actual contexto de crecimiento de la producción renovable, que implica grandes volúmenes de generación intermitente, cada vez resulta más crucial equilibrar la red. Este es el principal objetivo de las VPP: hacer funcionar las unidades de producción de manera interconexionada a través de un centro de control. Un modelo inteligente que permite distribuir la energía y compensar los picos de generación porque esta no se pierda.

Vender como una central tradicional

A la hora de comercializar la energía procedente de su red de instalaciones productoras, las centrales virtuales funcionan como una central tradicional, facilitando así la integración al sistema eléctrico de la energía generada con fuentes renovables.

Desde un centro de control, a menudo automatizado, se monitoriza, predice y optimiza la comercialización de la energía, unas capacidades a las cuales las unidades independientes a solas no tendrían acceso. Gracias a esta agregación de la energía procedente de las productoras distribuidas, la VPP miedo cumplir con los estrictos requisitos de redundancia y continuidad del suministro. Es decir, las VPP permiten que las pequeñas y medianas instalaciones productoras puedan operar como las grandes centrales tradicionales y tener acceso a los mismos mercados.

Big Data, el elemento clave

¿Como funcionan estas centrales eléctricas virtuales?

Una unidad de control remoto conecta los participantes de la VPP al sistema central de control, que recoge los datos procedentes de las mismas de manera automatizada: predicciones del tiempo, precios, localización… De este modo, la VPP puede gestionar individualmente la energía procedente de cada productora y optimizar las operaciones a través de un horario adaptado a las dinámicas de oferta y demanda.

El intercambio bidireccional de grandes cantidades de datos entre las plantas productoras individuales y la VPP no solo facilita las operaciones. El big data generado a tiempo real se utiliza también para ajustar los niveles de utilización de las instalaciones y generar cuidadosas predicciones para la comercialización de la energía.

Gracias al uso de algoritmos inteligentes, las VPP pueden ajustar los flujos de energía y equilibrar la red. El flujo continuo de datos a tiempo real permite operar con una flexibilidad sin precedentes, actualizando y mejorando las predicciones al momento, una herramienta clave para ofrecer los mejores precios a los consumidores.