Carrera hacia la Casa Blanca: ¿qué proponen los candidatos demócratas frente a la crisis climática?

Los candidatos demócratas a la Casa Blanca para las elecciones de 2020 en Estados Unidos están en plena batalla. Una reciente encuesta de la CNN revela que la emergencia climática es la cuestión más importante para los votantes que participan en las primarias del partido demócrata. Quién está más comprometido con la lucha contra el cambio climático? ¿Qué medidas propone cada uno?

Tres grupos ecologistas han evaluado los planes de los candidatos demócratas y los han asignado una puntuación según el nivel de compromiso calculado. Greenpeace ha revisado las propuestas para acabar con los combustibles fósiles y de apoyo al llamado Green New Deal. Data for Progress (Datos para el Progreso) se ha ocupado de valorar a qué elementos del Green New Deal dan apoyo. League of Conservation Voters (Liga de Votantes por la Conservación, LCV) ha calificado los candidatos según su posición durante las votaciones en el Congreso de leyes medioambientales en el pasado. El diario The Guardian recoge los resultados.

Joe Biden

Greenpeace: B+

Data for Progress: 30.5/48

LCV: 90/100

La puntuación del principal candidato demócrata y anterior Vice Presidente es buena. Biden se ha comprometido a hacer suyos los pasos a seguir marcados por el panel climático de la ONU. Sin embargo, algunos activistas por el clima han expresado una cierta desazón por el hecho de que Biden podría no hacer lo suficiente para eliminar los combustibles fósiles y descarbonizar la economía.

El plan de Biden tiene como objetivo una economía 100% basada en energías renovables y cero emisiones para el 2050, por el que contaría con un presupuesto de 1.7 billones de dólares, combinados con 5 billones procedentes del sector privado y los gobiernos locales, a invertir durante una década. Entre otras, propone eliminar el carbón, un impuesto sobre la emisión de carbono y un compromiso vinculante con los objetivos de reducción de emisiones y herramientas legales para penalizar las industrias contaminantes.

Elisabeth Warren

Greenpeace: A-

Data for Progress: 31.5/48

LCV: 99/100

Warren piensa que la corrupción del sistema es la principal razón por la que los Estados Unidos no han reaccionado como corresponde frente a la crisis climática. Aunque no es el centro de su campaña, el plan por el clima de la senadora de Massachusetts prevé invertir 3 billones de dólares durante una década para descarbonizar los edificios, el transporte y la electricidad.

Sus medidas son de alguna manera herederas de las extensivas propuestas climáticas del gobernador de Washington Jay Inslee, que se retiró de la carrera a la Casa Blanca el mes pasado.

Bernie Sanders

Greenpeace: A

Data for Progress: 45/48

LCV: 92/100

Con un presupuesto muy superior al de sus competidores, el candidato más veterano en proponer medidas radicales para paliar la crisis climática no apoyaría ni a la energía nuclear ni a las tecnologías de captura de carbono.

Su objetivo es eliminar todas las emisiones de carbono para el 2050, sin contar la compensación de emisiones, e implicar al gobierno de EE.UU. en la industria renovable como constructor y gestor de proyectos eólicos, solares y de geotermia.

Kamala Harris

Greenpeace: B+

Data for Progress: N/A

LCV: 100/100  

Como fiscal general de California, Harris cuenta con una amplia experiencia en combatir la presión política de la industria de los combustibles fósiles y otros sectores donde los abusos medioambientales son frecuentes. Sus propuestas más distintivas se basan en esta experiencia. En línea con lo que propone Sanders, Harris quiere capacitar el Departamento de Justicia para poder ejercer acciones civiles y criminales contra las empresas de combustibles fósiles.

Su plan para el clima está a medio camino entre las propuestas de Biden y las de Sanders, tanto en cuanto a la agresividad de las medidas como en cuanto al presupuesto estimado. Al igual que Sanders, apuesta por castigar con impuestos la polución de las plantas de carbón.

Pete Buttigieg

Greenpeace: B

Data for Progress: 8.5/48

LCV: N/A

El candidato más joven tiene prisa y plantea un plan urgente para paliar la crisis climática. Lo más destacado de su campaña es la intención de crear hasta tres mil puestos de trabajo relacionados con las energías renovables, e incluir medidas de apoyo a la transición energética en diferentes partes del territorio.

Además, Buttigieg ha expresado su apoyo a las medidas que castigan el uso del carbón, acompañadas de compensaciones para los ciudadanos con rentas medias o bajas. Aunque no especificó el presupuesto que iría destinado a su plan de crisis climática, ha insinuado en declaraciones al diario digital Vox que podría destinar entre 1,5 y 2 millones de dólares.

Andrew Yang

Greenpeace: C+

Data for Progress: 32/48

LCV: N/A

También propone penalizar con impuestos las emisiones procedentes del carbón, y utilizar las recaudaciones para financiar proyectos de investigación, actualizar los sistemas de energía y compensar el coste del gasóleo a los americanos con las rentas más bajas.

Yang también se ha comprometido a impulsar otras medidas agresivas para combatir el cambio climático, como que todos los vehículos sean ‘cero emisiones’ hacia el 2030, o una red eléctrica 100% renovable para 2035.

Beto O’Rourke

Greenpeace: B-

Data for Progress: 26/48 

LCV: 95/100 

Con un sorprendente presupuesto estimado de 5 billones de dólares, O’Rourke ha sorprendido con un ambicioso y detallado plan para detener el cambio climático. Aunque no menciona directamente un impuesto sobre el carbón, proponiendo un “estándar validado legalmente” que “envíe una clara señal de precio” para hacer remitir las emisiones de carbono.

El objetivo de O’Rourke es que Estados Unidos se conviertan neutros en carbono hacia mitad de siglo, y poner en funcionamiento una inversión federal en energías renovables más grande que la que la nación americana se gastó con la misión de enviar un hombre a la luna.

Cory Booker

Greenpeace: A-

Data for Progress: N/A

LCV: 99/100 

El principal reclamo de Booker es la justicia medioambiental, y propone que la Casa Blanca coordine la protección de las comunidades de las amenazas del cambio climático. Esto incluiría, por ejemplo, lidiar con las consecuencias de la instalación de tuberías de plomo, que han contaminado el agua potable de algunas zonas.

Booker también propone no dar más permiso para proyectos de combustibles fósiles en terrenos propiedad del Estado, y destinar una parte importante del presupuesto en reforestación y restauración de las zonas pantanosas. Apoya un impuesto sobre el carbón con compensaciones.

Julián Castro

Greenpeace: B

Data for Progress: N/A

LCV: N/A

Castro ha abrazado la idea de un ‘Green New Deal’ con entusiasmo. Su plan contra el cambio climático plantea el reto como una cuestión de derechos civiles y justicia social. En concreto, habla de una inversión conjunta, que incluye gobiernos locales y entidades privadas, de 10 billones de dólares en una década.

Entre sus propuestas está crear hasta 10 mil puestos de trabajo relacionados con la transición energética, reducir las emisiones contaminantes a la mitad para el 2030 y neutralizarlas hacia el 2045.

Amy Klobuchar

Greenpeace: C+

Data for Progress: N/A

LCV: 96/100

Klobuchar dijo literalmente que de llegar a la Casa Blanca pondría en marcha «acciones ejecutivas agresivas para hacer frente a la crisis climática». En concreto, hace referencia a introducir nueva legislación que permita tomar medidas serias durante sus 100 primeros días en la presidencia.

Aún así, la candidata ha asegurado que no prohibiría la fractura hidráulica (fracking) para obtener petróleo y gas, y ha apoyado tecnologías «más limpias» de extracción del carbón. A pesar de haberse mostrado dispuesta a comprometerse con un ‘Green New Deal’, piensa que este es bastante ambicioso.