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Barcelona, con paso firme hacia una ciudad sostenible

La energía se ha convertido en una estrategia prioritaria en la actividad del gobierno municipal de Barcelona en los últimos años, en línea con los esfuerzos alrededor del mundo para combatir el cambio climático y favorecer la transición hacia un modelo energético más limpio y sostenible. En verano de 2016 se aprobó la Medida de Gobierno “Transición hacia la Soberanía Energética” y en 2017 llegaron iniciativas clave como el Programa de Impulso a la Generación de Energía Renovable y la creación de la comercializadora eléctrica municipal Barcelona Energia. Hoy hacemos un repaso de los principales hitos de la política energética de la ciudad de los últimos años.

Hacia la soberanía energética

En julio de 2016, el Ayuntamiento de Barcelona pone en funcionamiento la Medida de Gobierno “Transición hacia la Soberanía Energética”, que desde entonces marca la actuación municipal en materia de política energética con el objetivo de cambiar el modelo energético y avanzar hacia la independencia energética.

Como objetivos concretos, la medida específica “doblar la generación de energía solar municipal procedente de energías renovables i aumentar en un 10% la generación eléctrica privada procedente de renovables”.

La apuesta renovable de Barcelona

La alcaldía tiene en mente convertir Barcelona en una ciudad de referencia en el ámbito de la generación eléctrica renovable y local, el autoconsumo y la autoproducción. En abril de 2017, se presenta el Programa de Impulso a la Generación de Energía Renovable en Barcelona, que incluye diversas actuaciones a desarrollar entre 2017 y 2019, con un presupuesto de 12,4 millones de euros. El objetivo es “aumentar y potenciar el número de instalaciones renovables en la ciudad, tanto en espacios públicos como privados, implicando diferentes actores sociales, desde la administración pública a los ciudadanos, las empresas privadas y otros colectivos”.

La ciudad cuenta con 60 edificios y equipamientos municipales generadores de energía eléctrica, con un total de 1.000 kW de potencia fotovoltaica instalada. En verano de 2017 hay en licitación 31 proyectos más para generar energía en edificios públicos. Además, para animar a los particulares, la ciudad impulsa una seria de ayudas y subvenciones en edificios y hogares, y trabaja para poner en funcionamiento bonificaciones fiscales.

Una comercializadora eléctrica propia

Esta estrategia energética se concreta con la creación, en marzo de 2017, de una comercializadora eléctrica pública que, bautizada con el nombre de Barcelona Energia, debería empezar a suministrar energía a partir del verano de 2018.

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento no solo busca comercializar de manera pública la energía de la ciudad, sino además reducir el consumo hasta un 10% e impulsar la generación de origen renovable.

Eficiencia y ahorro

En la misma línea estratégica, el consistorio promueve la eficiencia y el ahorro energético, con acciones como la creación de Puntos de Atención Energética para asesorar a la ciudadanía en términos de ahorro, eficiencia o instalaciones energéticas, o la Maratón para el Ahorro Energético organizada con motivo del Día Mundial de la Energía, el 14 de febrero de 2018. Para crear conciencia y promover buenas prácticas, el Ayuntamiento de Barcelona celebra la efeméride con una campaña interna en que 47 equipamientos y dependencias municipales compiten para reducir la factura eléctrica.

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Transporte limpio y sostenible

La movilidad sostenible es una pieza clave en la transición energética. En este sentido, Barcelona ha puesto en funcionamiento diversas iniciativas para facilitar el desarrollo de un transporte urbano más limpio. El pasado mes de octubre, por ejemplo, Barcelona, juntamente con otras doce ciudades, se comprometió en comprar exclusivamente autobuses ecológicos a partir de 2025. Además, el pasado mes de enero se anunció que las dos redes de tranvía de Barcelona usarán exclusivamente energía de origen renovable durante 2018, gracias a un acuerdo entre TRAM y Endesa.

Barcelona se posiciona así en línea con otras grandes ciudades de alrededor del mundo que están adoptando objetivos medioambientales más estrictos que los de sus respectivos gobiernos para trabajar por la mejora de la calidad del aire y poder conseguir los objetivos de reducción de emisiones establecidos por el acuerdo del clima de París de 2015.

Toda la información relativa a la energía de Barcelona la podéis encontrar en la página web creada específicamente para hacer un seguimiento de la transición energética, un espacio que informa desde los derechos energéticos de la ciudadanía hasta los recursos y herramientas disponibles o el funcionamiento energético de la ciudad.