Adiós, carbón: el fin de una era energética

El carbón, protagonista de la primera gran revolución energética, ha empezado a dar muestras de un declive ya inevitable. En 2016, según el informe sobre la energía global BP Statistical Review of World Energy 2017, se produjo la mayor caída de la producción mundial de carbón de la historia. Esta se redujo en un 6,2% hasta situarse en las 231 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep), y la cuota de carbón en el consumo mundial de energía primaria cayó hasta un 28,1%, la más pequeña desde el año 2014.

Con motivo del Día Mundial de la conservación de la capa de ozono, que se celebra este próximo 16 de septiembre, hoy hablamos de energía en positivo, para explicar la caída de una de las fuentes de energía más contaminantes que existe.

Caída histórica

El carbón ya no se considera económicamente tan viable como fue en el pasado. En China, el año 2016 marcó un descenso récord de la producción de carbón, que cayó en un 7,9% hasta los 140 Mtep, mientras que en Estados Unidos la producción se redujo en un 19% hasta los 85 Mtep.

El consumo mundial ha caído en 53 Mtep. Como en el caso del volumen de producción, los grandes ejemplos son China y Estados Unidos, donde en 2016 los niveles de consumo disminuyeron en un -1,6% (-26 Mtep) y -8,8% (-33 Mtep), respectivamente. En el Reino Unido, el consumo de carbón se redujo a más de la mitad, hasta un -52,5% (-12 Mtep).

En el estado español, donde hace tan solo 10 años se producían más de 6 Mtep, el carbón se encuentra en mínimos históricos: una cifra magra de 0,7 Mtep, un 43,3% menos que lo que se producía en 2015.

El futuro es renovable

Mientras tanto, el petróleo, el gran sucesor del carbón, aún continúa bien vivo como principal fuente de energía en el mundo, pero se encara ya con la emergencia de nuevas formas de energía renovables, en pleno crecimiento, que representan la transición hacia un nuevo modelo energético más sostenible. Las tecnologías renovables son las que en la actualidad registran un mayor crecimiento alrededor del mundo.

El informe resume así el año 2016 en términos energéticos: «En los últimos años, la naturaleza de los ajustes cíclicos ha estado cada vez más influida por la transición a largo plazo que está dando forma a los mercados globales de la energía. De la parte de la demanda, el cambio en el centro de gravedad hacia las economías emergentes, liderado por China e India, juntamente con un retardo general del crecimiento de la energía, ya que se utiliza de una manera cada vez más eficiente. Y por la parte de la oferta, el movimiento secular hacia fuentes de energía más limpias y con menos emisiones, liderado por la energía renovable y los avances tecnológicos y las necesidades medioambientales. El 2016 fue un año de ajustes a corto plazo y de avances hacia una transición a largo plazo».

Según el informe, sin contar la electricidad de origen hidroeléctrico, el aumento de la producción de energía limpia en 2016 fue del 14%, una cifra que representa el mayor volumen de electricidad renovable jamás producido y envía un mensaje claro de cambio: ni carbón, ni petróleo, la energía del futuro es renovable.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *