5 puntos clave para entender la situación de las renovables en el Estado

El crecimiento de las renovables en el Estado se ha congelado en un contexto de inseguridad jurídica, impuestos y leyes desfavorables que ha resultado en la crisis de un sector clave para el momento actual, en el cual alrededor del mundo se habla, se cree y se invierte más que nunca en la transición energética hacia un modelo más limpio y sostenible.

Resumimos la situación de las renovables en España en 5 puntos clave que representan la importancia de una reacción política urgente que permita recuperar la seguridad jurídica y el liderazgo del sector, así como garantizar el cumplimiento de los objetivos europeos de consumo de energía renovable en 2020, que son vinculantes.

1. La instalación de renovables, en caída libre

Más que el carbón, más que la nuclear y más que el gas. Según Red Eléctrica de España (REE), en 2015 las energías renovables –el sol, el viento, el agua y la biomasa– fueron responsables del 36,8% de la producción eléctrica total, el 19% de la energía eólica, mientras que la energía nuclear ocupa el segundo lugar con un 21,8% seguida del carbón con un 20,3%.

Generación de energía según la fuente | CNMC, REE y AEE

Generación de energía según la fuente | CNMC, REE y AEE

2. 2015: año oscuro para la eólica

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha descrito el año 2015 como el año más negro de la historia de la eólica en España: no se instaló ni un solo MW eólico, algo que no ocurría desde los años 80. A pesar de todo, la energía eólica ha conseguido cerrar el año siendo la tecnología con la producción de electricidad más barata, con una media de 44€/MWh, mientras que el resto de tecnologías se sitúan entre los 49 y los 61€/MWh.

Media de costes de generación | Balance 2015 de Red Eléctrica de España

Media de costes de generación | Balance 2015 de Red Eléctrica de España

Estos datos afectan directamente a los ciudadanos, ya que, tal y como apunta la AEE “la eólica ha tenido un efecto reductor sobre el precio medio anual del mercado eléctrico, que se habría situado en unos 62€/MWh, un 23,8% más caro”.

3. Un sector movilizado frente a la justicia

Buena parte de las dificultades que atraviesan las energías renovables en el Estado se atribuyen a lo que se conoce como “recorte a las renovables”, entre otros la reforma energética impulsada por el gobierno del Partido Popular en 2013.

Desde finales de año, los productores fotovoltaicos se han visto inmersos en pleitos delante de los tribunales que están desestimando los recursos que se interpusieron por los recortes que sufrió el sector en 2010. Por otro lado, el Estado acumula ya 24 denuncias de empresas extranjeras delante del Ciadi por el recorte a las renovables.

Visto esto, no es de extrañar que la Asociación Europea de la Industria Solar Fotovoltaica aconseje no invertir en España en su informe Global market outlook for solar 2015-2019.

4. Falta de incentivos

Una de las consecuencias de esta situación es que los incentivos para la generación de electricidad a partir de energías renovables han marcado un descenso del 7,2% –417 millones de euros menos– respecto a las previsiones establecidas por el Ministerio de Industria a principios de 2015, según cálculos aportados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La falta de seguridad jurídica, de una regulación estable que planifique a largo plazo, ha supuesto un fuerte ajuste económico en el sector que se ha traducido en la paralización de las inversiones y la pérdida de puestos de trabajo. Según la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), la máxima ocupación del sector se registró en 2008, cuando se contabilizaban 163.163 puestos de trabajo que dependían de las energías renovables. En 2014, la ocupación se había reducido en casi la mitad de la del 2008: 70.750 personas.

5. Recuperar el liderazgo

El resultado es que el Estado ha perdido el liderazgo en un sector que ahora es más importante que nunca. En palabras de la AEE, “es fundamental recuperar la seguridad jurídica perdida después de la reforma energética”.

Con este objetivo, la asociación ha pedido a las comunidades autónomas que eliminen los obstáculos para el desarrollo de la eólica. Delante de la obligación de cumplir con los objetivos europeos para 2020, las comunidades deberán competir por las subastas eólicas, y una manera de hacerlo será eliminando barreras para atraer las inversiones.

Según la AEE, la complejidad de la tramitación administrativa es uno de los mayores problemas “tanto en términos temporales como económicos”, juntamente con costes finales adicionales como los llamados “cánones eólicos”, y determinados aspectos inestables de la regulación, como el concepto de “rentabilidad razonable”, que el gobierno puede cambiar cada seis años.

También desde EolicCat se han expresado reiteradamente demandas de actuación para reactivar el sector, entre las cuales destacan la necesidad de modificar el mapa de implantación eólica para habilitar zonas de más de 3.200 horas equivalentes y empezar una modificación de la legislación que permita desarrollar nuevos proyectos de parques eólicos de más de 10 MW. Estas demandas están recogidas en el documento “Oportunidades para Catalunya de un mayor desarrollo y optima implantación de la energía eólica en el horizonte de 2020”, publicado por EolicCat en septiembre de 2015.