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Horizonte 2030: perspectivas de futuro para la energía eólica

La energía eólica es una fuente de buenas noticias. En España hace meses que registra datos históricos, en muchos países de Europa es líder y, globalmente, alrededor del mundo tampoco tiene quien le pare. Esta tendencia, según estudios recientes, parece que seguirá en números verdes. Veamos cuales son las perspectivas de futuro.

Según un estudio realizado por MAKE Consulting, la industria eólica generará a nivel mundial una media de 65 GW anuales, con la eólica marina al frente. Los datos de este informe apuntan que hasta finales de 2020 se podría registrar un crecimiento cercano al 30% anual, mientras que desde 2023 y hasta 2027, el crecimiento podría ser todavía mayor gracias a la contribución de los países emergentes y, una vez más, gracias al impulso de la eólica marina. Esta tendencia positiva podría mantenerse si la industria sigue siendo competitiva por delante del sector fotovoltaico, un rival que se mantiene fuerte alrededor del mundo.

Como vemos, uno de los factores clave será la eólica marina, ya que a nivel europeo se prevé que su crecimiento sea superior al 25% durante la próxima década, sobre todo por la contribución de los países del norte de Europa. Se espera que Francia, Alemania y Paises Bajos sumen más de 5 GW en eólica marina, mientras que al sur del continente auguran más de 40 GW de nueva capacidad eólica terrestre. En este caso, concretamente, España y Turquía podrían sumar más de 13 GW de potencia en la próxima década, y a su vez Italia podría igualarles gracias a su nuevo plan energético.

Regiones como América del Norte pasaran más desapercibidas durante los próximos 10 años, y es que las previsiones apuntan que Estados Unidos registrará una disminución importante del crecimiento de la capacidad eólica a partir de 2021, debido a los recortes aplicados los últimos meses desde la Casa Blanca. En cuanto a América Latina, la esperanza se deposita en México, Chile, Brasil y Argentina, donde se espera que la energía eólica tenga un crecimiento sostenido a partir de 2020. Por su parte, tanto China como India todavía tardarán en demostrar todo su potencial.

No podemos dejar de lado los mercados emergentes. Estos jugarán un papel muy importante en el cumplimiento de estas estimaciones, como Oriente Medio y África, que en 2030 podrían llegar a triplicar las instalaciones que tienen a día de hoy. Estas regiones guardan, sin ninguna duda, un gran potencial a explotar en cuanto a energía eólica se refiere.

Estas previsiones nos permiten ser optimistas pero nos seguimos preguntando… ¿Conseguiremos los objetivos marcados por COP21?